viernes, 25 de marzo de 2011

de A. Foullioux a M. Lepe


El viernes pasado, cuando estaba realizando el viaje de vuelta a mi hogar, con la satisfaccion y la alegria de haber visto a Catolica ganar nuevamente, mas alla de que si jugaban los titulares o los reservas, juveniles o veteranos, el equipo A o el equipo B, volvi despues de mucho tiempo de estar asistiendo al estadio a tribuna Alberto Foullioux a la tribuna Mario Lepe, antes conocida como la tribuna Hincha o la clasica, la galeria sur, donde "Los Cruzados" y antes, "Los del Este" (la primera vez que fui al estadio era esa la barra) se colocan a alentar a la UC.

Durante muchos años asisti a galeria, siempre saltando, gritando, llorando, en fin demostrando todos mis mas grandes sentimientos por la franja, en aquellas instalaciones, conoci a mucha gente, hice grandes amigos, etc., pero mas alla de eso, pertenecia a un mundo, el mundo de la barra, de los bombos del carnaval, de la fiesta, de los lienzos.... debo reconocer que a veces ni siquiera veia mucho el partido, lo importante era andar con la camiseta, alentar, dejar la voz en el estadio, que los jugadores sientan que hay que mojarla, porque o si no, las penas del infierno se le venian.

Obviamente fue pasando el tiempo, mi forma de ver la pasion fue cambiando, empece a disfrutar mas de los partidos, pero no como hincha, si no que como amante del futbol, me fui de tribuna hincha, para comenzar a alentar a la UC desde tribuna campeones, comence a llegar mas tarde al estadio, pase de ser un empadronado de barra a ser socio del club, ya no veia al Koala o al Simio, fui cada vez mas critico del futbol, que de los pecho frios, quizas porque me estuve volviendo como ellos, el sentimiento es distinto, se grita gol de otra forma, se va mas en familia, el espectaculo se ve claramente desde cualquier parte de la tribuna, la vida y la muerte no se ven por Foullioux, el amor por la cato esta, eso es indudable y es quizas tanto o mas que el hincha de galeria, pero la pasion es distinta, todo es vertigo en la barra, en cualquier momento aparece una rencilla, que hay que juntarse antes para entrar todos juntos, que esto, que lo otro....

El viernes, al volver a la barra, la encontre distinta, pero igual... que contradictorio, pero es cierto, me encontre con amigos, el gab y el Raul, divise al Simio, vi a un par de "niños" que se han convertido en hombres y siguen donde mismo, dejanlo el corazon en la barra, habia vuelto a mi casa, pero vestido distinto, estaba vestido de oficina, de adulto, ya no era uno del grupo, del antiguo grupo, si no que estaba como una visita, como cuando volvemos a la casa materna, sabemos cada uno de los protocolos, cada una de las mañas, pero ya no es 100% nuestra, existen nuevas generaciones en la barra, lo que es increible, esa es la idea, que los nuevos hinchas se empapen con los colores, que amen la camiseta, pero para eso, algunos tenemos que retirarnos, entregar el testimonio, pero nunca dejar de alentar, para eso esta tribuna Ignacio Prieto, Foullioux y para los pudientes Sergio Livingstone, y quizas algun dia asemejarse a potencias como el Barcelona, que tienen listas de espera de años para ser socio del club, en definitiva, hacer que la pasion de la barra pase a ser la pasion del estadio, es un sueño hermoso y a largo plazo, pero para mi, fue volver 90 minutos a mi adolecencia, a reirme de las cosas que vi, a separar weones que se peleaban por tonteras en la barra, volvi a casa, por un rato, pero volvi.

viernes, 4 de marzo de 2011

Jerarquia y pasion



Ayer eran las 20:15, cuando estaba comprando un "shop" y unas papas fritas en el Flannerys, las sensaciones eran las de siempre, que católica jugara como lo ha hecho en este ultimo tiempo, que saliera a relucir el plantel campeón del fútbol chileno. Las noticias que llegaban de Argentina no eran de las mejores, el "Gato" Silva con una gripe y Milovan con una contractura, quedaban fuera del partido, entrando en su lugar Tomas Costa y Felipe Gutierrez, de los cuales, el primero aun no convence y el segundo es uno de los regalones de la hinchada.

El comienzo no podia ser mas auspicioso, a los 40'' Lucas Pratto hacia estallar a los sacrificados hinchas que llegaron hasta el Amalfitani y a los que estábamos en el Flannerys, no nos dejo ni probar la primera cerveza, los ceatolei nacieron espontáneamente, la felicidad se irradiaba en el ambiente, pero todo cambio en 2 minutos, desinteligencias de un equipo de niños que dejo helado el espíritu de los cruzados, lo que 19' se habia logrado, de ahi en adelante, la figura del partido Felipe Gutierrez desapareció hasta los 40', quizás por inexperiencia, quizás por la marca recia que apareció, mientras tanto en el local y en donde hubiera un cruzado, el canto irracional e incomprensible para los que no llevan a la franja en el corazón, desgarraba la garganta y liberaba la rabia contenida, para colmo, el un arbitraje de Carlos Torres que dejaba bastante que desear, a los 41' hasta los localistas narradores de fox, reconocían que a Felipe Gutierrez no le habían cobrado un penal, mas encima las ocaciones que se tuvieron para empatar, un palo de Eluchans, un cabezazo de Henriquez con igual suerte y cuando el partido concluía con una sensación de que en cualquier momento se empataba, un escalofrío recorrió el cuerpo entero, Velez logra el 3 a 1, de nuevo con errores de niño chico, sin conceptos básicos en defensa, con lo cual terminaba el primer tiempo.

La sensación general en Flannerys y quizás de la mayoría del pueblo cruzado, era de desazón, pero con una extraña atmósfera de que se podía lograr algo. Al comenzar la segunda etapa, Católica no comenzo bien, quizás por empuje de Velez o por abulia de la UC, una expulsión ingenua de Ortiz, mas los cambios arriesgados de Pizzi, hicieron renacer al plantel y los pensamientos mas optimistas empezaban a nacer y cuando ya las ideas empezaban a tupirse, aparece uno de los jugadores que no estaba en los cálculos de ningún hincha, Tomas Costa, con un gol de otra instancia, 30 metros de la porteria y se despacha una derecha terrible, para los que seguimos permanentemente a la UC, Costa hizo el mismo disparo con Wanderers en San Carlos de Apoquindo, con distinta suerte, pero fue muy similar, donde con cosas como aquella, esta demostrando pinceladas de la Jerarquia que se le pide al jugador que llegaba a reemplazar al capitan cruzado, fue quizas el punto de inflexion, donde empezo a aparecer lo otro, lo que no se compra, lo que es intrinsico de cada ser humano, como dicen, aparecieron los huevos, demostraron que el plantel tiene sangre y comenzo a gestarse la epopeya, donde todos los cruzados comenzamos a destruir la voz, donde la pasion que se veia en la cancha y en las galerias del Amalfitani, se traspaso a los locales donde estabamos el resto de la hinchada y la razon dejo de existir, dandole su lugar a la locura del carnaval y cuando ya iban 88' de juego, un gladiador como Lucas Pratto logra el empate, fue en ese preciso momento donde se empezo a escuchar en todos lados, vamos por el triunfo, vamos estos argentinos estan "cagaos" y en un contragolpe de manual Francisco Pizarro, jugador que fue resistido por muchos en donde me encontraba mirando el partido, definio como los que saben, pero mejor que eso, un jugador de la cantera, que siente la camiseta mas que nadie, ya en esos instantes la locura era total, la alegria era incontenible y el jubilo descontrolado.

La estrategia de Pizzi de rotar el equipo, no es de mi gusto, creo que se debe tener una base, la cual quedo demostrado que es la que juega en la libertadores, Meneses, Pratto, Felipe Gutierrez, etc., creo que a Jose Luis Villanueva hay que entregarle la oportunidad, es un jugador que siente la franja en la piel, a celebrar cruzados, esto es historico, pero no es para volverse locos, es solo un gran paso, nada mas